20/06/06

Cada cosa por su nombre

medium_kissbythehoteldelaville.jpgEl otro día un hombre me pidió que le describiera un orgasmo y yo me puse a reír porque pensé que no existían palabras para describir algo así.... Hoy, con un bochorno insoportable y una humedad del 65% esa frase resuena en mi interior y me dispongo definir ciertas palabras que muchas veces son difíciles de entender.

Querer: te identifica lo que quieres y obligas a los demás a un compromiso, pues también puedes pedir lo que quieren de ti. Entonces sabes porqué te quieren y para que. Ahí puedes pedir responsabilidades.

Amar (o enamoramiento): verbo transitivo. Sentir amor por alguien. El amar es un sentimiento, algo intenso, no tiene medida. Si lo das...... dalo, pero es difícil aceptar que ames y un día te encuentres que el otro no. Que no te importe, así como lo das también puedes quitarlo. Intenta conjugar este verbo y verás como es complicado. Si lo conjugas tu le das tu dimensión, si pides una correspondencia es difícil porqué no tienes medida.

Sexo: es lo más fácil de todo, placer sin compromiso. Es como regalar dulces. El querer y el amar hay que trabajarlos todos los días. El sexo puedes hacerlo con o sin cariño, es fácil, barato y los instrumentos de los dan al nacer.

Orgasmo: sensación de placer infinito, empieza despacio, como un cosquilleo y aumenta hasta convertirse en algo que te sacude el cuerpo entero, y entonces pierdes no sólo la noción del tiempo sino también del espacio y no sabes ni donde estás ni cuanto tiempo va a durar. Disfrutas del momento y sientes que tocas el cielo con las manos.

Nota de la autora:
Se recomienda para mayor satisfacción experimentar estas cuatro palabras en conjunto y con la persona indicada. Entonces es cuando todas cobran una dimensión superior y uno siente verdadero placer. Las horas se transforman en segundos y mundo deja de girar.

10/06/06

La Polar y otras estrellas

medium_polar.4.jpgEn mi vida me he “perdido” muchas veces, supongo que como todos…. Tomas decisiones precipitadas o no… pero que resultan ser erróneas y das vueltas y vueltas sobre el mismo terreno, equivocándote siempre en lo mismo y dices, pero si yo por aquí ya he pasado, si cometí el mismo error con esa persona o en ese proyecto… y empiezas otro camino de nuevo… errando o no…

Una buena solución, cuando la vida se complica tanto que pierde hasta su esencia, es mirar al cielo. Allí está el camino… como un plano de carreteras…, sólo hay que saberlo leer… Buscas con la mirada la Polar, la estrella que marca el norte geográfico, para encontrar el norte de tu vida.

Primero la Osa Mayor ( “the Big Dipper”, “The plough”, Ursa Major), luego Dubhe y Merak y llevando la distancia que las separa cinco veces está ella: LA POLAR.

Pero en el firmamento, como en la vida, las mismas situaciones no desembocan a un mismo final. En Astronomía existe un fenómeno llamado la “Procesión de los Equinoccios”, es el cambio de la estrella polar en cada época. La actual estrella polar se acercará al Polo (o éste a ella, mejor dicho) hasta el año 3500 y después de irá alejando y tardará unos 26.000 años en repetir esta situación. Con lo cual la Polar irá cambiando a medida que pasa el tiempo y se convertirá en Deneb, Cefeo, Cisne o Vega…

Creo que en la vida hay momentos en que brillamos con luz propia, marcamos un norte para alguien. Un punto de referencia, pero a veces eso se desvanece y de un día para otro dejas de significar algo para aquella persona, entonces ya no te idolatra y tu luz se apaga de repente y ya no marcas el Norte, sino que ni siquiera sabes donde está. Hasta que poco a poco (no diré 2.800 años… ) la situación vuelve lentamente a compensarse y sin darte cuenta llega la hora en que tu luz de enciende como una bombilla en plena noche.

Si algo he aprendido todas las veces que me he perdido y me he equivocado es mirar al cielo, buscar la Polar y empezar de nuevo la ruta.

Hoy mi polar eres tu: tu me guías en la oscuridad de la noche, pero la que hace el camino soy yo.

Un beso mezclado con polvo brillante de estrella………. Para que deslumbres a todos…….. pero sobretodo para que te deslumbres a ti mismo……………..

07/06/06

Nombres y Nombres

Por escribir algo me ha dado por eso de los nombres, ahí va mi post de hoy, ya me diréis qué tal y cuales son vuestros nombres prefe.

Hay nombres con personalidad propia, nombres que al pronunciarlos te queda un buen sabor en la boca, nombres que al oírlos te entran directos al corazón. Mis preferencias en este aspecto son diversas, pero si tuviera que elegir alguno me quedaría con tres: Fernando, Javier y Federico. Me gustan también todas sus diminutivos: Fer, Javi y Fede.

Lo malo de tener estas preferencias es cuando conoces a alguien con esos nombres. Yo lo llamo “el encanto oculto del nombre”, nadie cree que su nombre pueda resultar especial para otra persona, entonces uno se presenta así: Soy Federico pero puedes llamarme Fede. Y yo ya pienso, vaya nombre.... y el tio me parece más agradable y casi un poco más guapo.... , vamos que tiene un atractivo más, algo a su favor que él no sabe.... lo cual no significa luego el chico en cuestión resulte ser un borde o un pesado...

Luego están los nombres nos recuerdan a otra persona, entonces pueden resultar agradables o pueden aburrirnos. No se si a vosotros os pasa, por ejemplo cuando conocéis a un chico (o chica si eres hombre), y os lo presentan: este es Jorge.... y tu piensas.... vaya yo tuve un novio que se llamaba Jorge y el tio se portó como un c****, entonces miras a esa nueva persona con un cierto recelo, pensando, ¿todos los Jorges serán iguales?... y no te arriesgas por si acaso, pero resulta que el chico es simpático y tu te dejas seducir por aquello de ir por la vida sin prejuicios.... os liáis y al poco te deja por un morena escultural. Y te dices a ti misma, claro, siendo un Jorge no podía esperar más de él. Y nunca más te miras a otro chico que se llame así.